viernes, 28 de febrero de 2025

Los gatos de Breccia

 Por Pavla Ochoa


“Todo buen dibujante debe tener gatos. Alberto Breccia, que fue un maestro, decía que cuantos más gatos tengas, mejor dibujás. Tenía 14...”

Carlos Nine

 

Nada volverá a ser lo que era. La casa está diferente. Irma, no para de extrañarlo, pero otra parte de la familia, los integrantes felinos, también.

Extrañan a ese hombre, puntilloso, muy ordenado, muy esquemático y amante de la limpieza en su hogar. Extrañan ese amor que se manifestaba en esas manos cuadradas, enormes, toscas. Manos de tripero.

Ellos, solían dormir bajo los rayos de sol que traspasaban el ventanal, que daba al jardín del fondo. Él los amaba, eran parte de sus días.


La rutina comenzaba temprano a la mañana cuando Alberto, se levantaba. Tomaba unos mates con su compañera de vida y antes de subir a dibujar a su estudio, les preparaba la pajarilla de bofe. Luego se las servía a cada uno en su plato, y ese olor que invadía la casa era la señal para que coman. 

Ya en su taller, los tangos en la radio, el humo de cigarrillos, los mates y ellos caminando por la mesa de trabajo, era la moneda de cada jornada en Haedo.  Ellos y Alberto, se entendían.



A él le gustaba acariciarlos, dibujarlos en su tiempo libre. Lo hizo siempre. Con la primera camada de felinos ; Mariano, Malvina, Pata Tubito y el gato negro de su hijo Enrique. A Pipiolo le gustaba mucho dibujarlos.  A “Mariano”, uno de sus favoritos que tenía como 20 años y que era de Cristina,el prócer de la casa,  lo dibujo una vez, de espalda haciendo kata con su panza que no paraba de crecer. Se divertía mucho con ellos. Con esta nueva camada, también se divertía. Trabajaba con ellos y luego bajaba a comer al mediodía y les dejaba otro poco de comida en sus platos, una vez más.  El amor que se tenían era muy grande. Les limpiaba todo, los cuidaba, era casi una manía recíproca. Si no estaba alguno, durmiendo sobre la silla, y si lo había, elegía otra, para no molestarlo. Los adoraba.



Llegó a tener alguna vez, diecinueve esu casa, en los últimos años, solo ocho. Fueron su familia. Quizás ahí reside la causa de lo que está sucediendo después de ese triste miércoles 10 de noviembre. Luego que Pipiolo, falleció murió una gata. Cuando fue el veterinario, determinó que la causa fue un paro cardiaco. Al otro día otra gata murió y así murieron casi todos, cada día. Solo sobrevivió; Margarita. Irma, no tiene duda, la causa es el dolor que le causó la muerte de Alberto.




La silla esta vacía, en el estudio de trabajo. Nada volverá a ser lo que era.

Nada.

 

 


Fuente: https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/2-26188-2012-08-20.html

 




sábado, 22 de febrero de 2025

Lito Fernández y una enseñanza de Alberto Breccia

 Por Pavla Ochoa

 No puede ocultar que le gusta que Alberto, le corrija muchas cosas de su trabajo. Cada clase en la Panamericana, es como tener a su ídolo, solo para él. Como escuchar a su propio viejo:

-Lito, esta oreja está mal. A mí no me vas hacer esta oreja que parece un sandwich de miga …hace las cosas como se debe…

-Bueno, Don Alberto- le respondió colorado de la vergüenza el joven aspirante a historietista.

Por detrás de ellos dos, se escucha la risa de Rubén Marchionne, que no puede contenerse de lo que está viendo, Breccia, sin dar vueltas le dice en voz alta:

-¿Vos de que te reis?

-No …yoo…- el joven, se pone tan nervioso que no puede darle cuerpo a ninguna frase con sentido.

El salón se queda en silencio. Quizás por el cagazo que genera su autoridad. Lito, para romper la tensión, agarra una revista Columba, y en una de las páginas de una historieta se anima a opinar:

-Mira que cagada esto…

-¿Vos sos capaz de hacerlo?- lo desafió muy enojado, Alberto-  Anda a saber que le estaba pasando a este tipo cuando dibujo estas páginas. Pudo haber estado con fiebre y tenía fecha de entrega que cumplir…Ustedes se van a tener que romper el alma como los esclavos en la época de Roma, que los tiraban a los leones, así es la historieta. Luchando contra los leones y el público son los leones que no te van a perdonar una...

Lito, no pudo refutarle nada. Ahí comprendió lo que le está enseñando su maestro. Una lección que no va a olvidar nunca: ” No se debe criticar jamás un dibujo de un colega. Te puede gustar o no, pero seguramente el tipo dió todo en el tablero”.





Ese aprendizaje proletario, fuera de los manuales de las escuelas de arte, estaría muy presente en la carrera como dibujante profesional de Lito Fernández; "Ellos son trabajadores de la historieta". Una enseñanza que no lo abandonaría nunca.



Fuente; https://www.youtube.com/watch?v=g1tO9bMfR_I&t=4074s


miércoles, 19 de febrero de 2025

Autorretratos en la madrugada para calmar el dolor

 Por Pavla Ochoa


Miércoles 1 de noviembre de 1993- Haedo.

 

Está sentado frente a una hoja en blanco. Solo la mira.

-Llegó Eduardo- lo interrumpe Irma.

- ¿Estaba por dibujar, Alberto?

-Siempre estoy dibujando…

-¿Qué estaba por hacer? ¿estaba pensando que dibujar?

-Sí… o resolviendo dificultades técnicas, problemas de composición …dibujar es mi vida.

-¿Y estos dibujos?- Le pregunta el visitante, señalando en la mesa algunas hojas sueltas.

-Los hago cuando me despierto a las 2 o 3 de la mañana con terribles dolores y me vengo acá y me pongo a dibujar. Este dibujo que tengo acá, lo hice anoche a las 2 de la mañana.





- ¿Y eso para que le sirve?  

-Suelo hacerme autorretratos con mucho dolor. Cuando se me pasa el dolor me vuelvo a dormir…

-¿Le calma el dolor?

-Sí, me calma. El dibujo es una medicina…




Eduardo se queda mirando esos dibujos del rostro de ese hombre de 74 años que tiene enfrente. Todos fechados y con hora. Todos con trazos violentos. Piensa en la idea de trasladar el dolor al dibujo como algo mágico. Y se dice a si mismo: “Si los paleolíticos dibujaban el venado y lo capturaban… ¿Por qué no puede tener esa magia, Alberto?  Ahí entiende que esos autorretratos no son una simple ilustración, sino que tiene una intención. Él interioriza su dolor en la espalda, dibujando.

Se queda mirándolo, sin decirle nada. Hasta que Pipiolo, le interrumpe el silencio, como si adivinara lo que está pensando; “Sigo dibujando y moriré dibujando". Y cambiándole el tema, le dice: “¿Qué trajiste para nuestro trapicheo?". Avanzando en ese intercambio de libros y folletines que hacen cada vez que se encuentran.

Eduardo se lo queda mirando. Durante décadas, lo siguió mirando.





Fuente: Charla de lx autorx con Eduardo Orenstein- 09-02-2025

- Alberto Breccia; "El Hacedor" por Eduardo Orenstein para la revista: "Raf; Ilustración y Diseño"- Ediciones de la Urraca -1994


martes, 18 de febrero de 2025

El Vito Nervio de "Chaupinela"

 Por Pavla Ochoa

Está ansioso de volver a trabajar con su viejo amigo de aventuras. A quien se le cruza, les dice; “Wadel es el primer guionista profesional ciento por ciento. Un hombre responsable que se toma muy en serio su trabajo y que está muy olvidado”.

La idea de volver a dibujar a Vito Nervio después de 14 años, lo invita a regresar gráficamente a una forma de hacer historieta. Un territorio que hace mucho no habita.

Cuando va de visita a la casa de Almagro, a pocas cuadras de Plaza Once y Boedo, lo primero que ve en la cueva de su viejo amigo, es una biblioteca que ocupa toda una pared, con miles de libros, revistas y recortes periodísticos.  Sabe que ese material de archivo, le despierta la imaginación creativa. Pero, no puede callarse al ver en otro muro, los cuadros de José Luis Salinas y Emilio Cortinas, con la firma de ambos:

-¿Para cuándo pones algo mío ahí?  - y comienza una carcajeada infinita, llena de amistad.

Al rato, comienzan a cranear la nueva peripecia. Se sorprende cuando Leonardo le dice:

-Está vez, Vito, va a ser más viejo…casi como nosotros…

-¿Te parece?

-Viejos, pero no obsoletos. Ahora a los historietistas se le han subido los humos a la cabeza. A toda costa pretenden considerar la historieta un arte. Para mí se trata de un simple entretenimiento.

-En nuestros tiempos, por suerte, no éramos vedettes. Éramos laburantes, que hacíamos un trabajo muy oscuro, sin transcender. Ahora no sé porque misterio, se ha convertido en algo que nos reportean por lo que hacemos.



Se ríen del intercambio de ideas. Pero vuelven a lo suyo. Para Alberto es un desafío volver a Vito.  Es volver a la línea clásica de su dibujo. Piensa que, si alguna vez le sacó el jopo y le brindó otras


características al personaje, ahora lo va a tener que hacer como un abuelo canoso que ahora dirige una Academia de Criminología y que tiene una hija; María de Los Ángeles y un nieto de 10 años; Cacho. Es evidente que el tiempo ha pasado para el detective como para ellos mismos.




Al tomar apuntes de la aventura, se da cuenta que Leonardo está usando una estructura argumentativa que ya hicieron en el pasado. No importa. Siente que la nostalgia está hecha historieta. Pero que lo importante es que vuelve a ser camarada con ese tipo con el que compartió muchos años de laburo, codo a codo. Tiempos de mishiadura, de pelearle a la vida.




Ahí están, haciendo nuevas aventuras para la nueva revista “Chaupinela”. No los convence que los originales van a tener la instancia de guía de color, pero ya vivieron esa angustia con la publicación de Vito Nervio de la Editorial Esquiú- Difusión. En las cinco aventuras republicadas, los cuadritos eran extremadamente pequeños, el dibujo desaparecía como manchas en el colorido de la editorial católica.  En esos años, había que hacer todo para pucherear. Y ahora, es la misma milonga de siempre. Solo que el tiempo pasó velozmente para ambos. Pero otra vez les toca hacer respirar a Vito, que como ellos, sigue  pa' adelante. Siempre pa' adelante

 

 


viernes, 14 de febrero de 2025

Breves preguntas y respuestas con Carlos Nine

 Por Pavla Ochoa

 El primer intento de realizarle una entrevista a Carlos Nine sobre Alberto Breccia fue en abril de 2013. Ese día me fui a “El Cuchitril Del Surrealista Realista”, a uno de los encuentros que organizó la ADA - Asociación de Dibujantes de Argentina, para hablar de “Días de HUMOR”.

En esa ocasión Carlos iba a estar acompañado de Luis Scafati, para hablar de la revista HUMOR. Luego de la charla, me acerque para preguntarle si podía hacerle una entrevista y me respondió que había quedado muy cansado, que era mejor mandarle un mail con las preguntas. Me anotó su dirección de mail y quedamos en contacto.




Luego de mandarle las preguntas vía online , muy cordialmente y amablemente, Carlos me respondió; “Hola Pavla; Te explico.  hace poco hice dos reportes sobre Breccia, uno para Francia, otro para Sudamérica, varias de tus inquietudes esta contestadas en esos reportes. Te propongo, ya que padezco de una desesperante falta de tiempo, enviártelos para utilizar lo que te sirva y si queda alguna cosa suelta me lo preguntas por mail.  Te reitero, tengo muy poco tiempo. Aquí te mando el de Francia”.

Leí atentamente las dos entrevistas que me envió y luego le mandé solo tres preguntas, nomás, que me daba curiosidad saber. Ahora que las leo nuevamente, parecen sonseras, me hubiera gustado hacerle otras preguntas, pero es lo que salió.

Luego nos vimos en la Biblioteca Nacional, el 4 de septiembre de 2015, cuando junto a Lito Fernandez, Carlos Casalla y Sonia Olmo y Gianni Dalfiume, entregaban los certificados a los ganadores del V Concurso Nacional de Historietas; Alberto Breccia-2014”, de las que habían sido el jurado. Después de esa tarde, no lo volví a ver. 

 

El 16 de junio de 2016, nos enterábamos por Juan Sasturain la triste noticia de su fallecimiento ; "Me avisó Alicia Nine hace un rato que Carlos murió hoy después del mediodía".

De casualidad, volví a husmear mi viejo mail de HOTMAIL y encontré esas tres preguntas que le hice en ese mail que respondió el 4 de julio de 2013. Las comparto porque refleja ese trato de vecinos y amigos que sostuvieron Alberto Breccia y Carlos Nine:

 

-En la entrevista realizada por Jorge Boccanera en el libro “Entrelineas 2” remarcó la amistad entre Oski y Breccia, los define como dos tipos duros ¿Le toco sufrir en carne propia ese código alguna vez?

 No, ellos eran así, era su naturaleza.  A Oski lo pude ver, pero jamás pude hablar con él, todo lo que sé sobre carácter me fue relatado por una de sus mujeres, varios de sus amigos, y sobre todo por Alberto, con el que fueron grandes compinches de aventuras y borracheras memorables.  Con Breccia si tuve un tipo de vínculo muy estrecho porque yo lo veía como una especie de padre para mí.  Compartía totalmente su código, yo también soy bastante duro.

-Compartían con Breccia un género musical como el tango entre sus preferencias ¿Coincidían en algún autor o canción en particular?

 Fuimos con nuestras respectivas mujeres a ver varios espectáculos de tango, y recuerdo especialmente a Salgan y D´Elío, y a Virgilio Espósito cantando sus propios y temas mientras se acompañaba al piano.  Compartía con Alberto su gusto por la década del 40, aunque yo por ser coleccionista pongo más mis preferencias en la década que va del 20 al 30. 





-¿Analizaron la idea de trabajar juntos?

 No, nunca.  Discutíamos sobre estéticas diversas en el campo de la historieta, también sobre pintura, pero cada uno haciendo lo suyo.



jueves, 6 de febrero de 2025

Breccia y los superhéroes

 Por Pavla Ochoa

No puede creerlo. El kiosco de diarios y revistas del barrio está siendo invadido por superhéroes yanquis. La Editorial Perfil, está publicando cuatro revistas de la norteamericana DC Comics y eso lo indigna. Siente que es como retroceder en el tiempo. Es volver a cuando le tocó hacer al Vengador Alado y estar atento a lo que hacía Bob Kane con su caballero de la noche; Batman.  O cuando, su amigo y familiar, Eugenio Zoopi, los calcaba para Columba, sumando a Superman, para que se publiquen en blanco y negro en El Tony. Pero, esos eran laburo para pucherear, para matar el hambre. Ahora siente que hay colegas, alumnos propios que superan a los yanquis.


“Es pura bazofia lo que están publicando, mucho superhéroe estúpido, mucho argumento comercial, argumentos remanidos, poca creatividad porque todo el mundo quiere vender, entonces recurre a fórmulas de fácil venta.  Los superhéroes son una cagada, que representan un país estúpido como es Estados Unidos”; le dice escupiendo bronca al diariero que lo mira y se ríe de verlo brotado.




Es una ametralladora largando datos, al ver el Año Uno de Batman;

-¿Quiénes son los creadores? ¿Frank Miller? Es mucho más creador Lito Fernández, a quien Frank Miller le saca bastante…

No puede parar de hablar;

-¿Mazzuchelli? Lo que él hace lo hizo Fernando Fernández hace cinco años… No hay creadores. Lo que tienen los norteamericanos es una gran infraestructura y una gran propaganda, que puede imponer productos que no valen tanto.

-Pero, Don Alberto, los pibes las compran, las leen….

-SÍ. Porque, así como nos imponen todos estos bodrios en televisión, porque son los dueños del planeta, pueden imponer sus historietas. Estados Unidos ha tenido grandes creadores, enormes creadores, pero se acabó, se acabó. A mí no me merece ningún tipo de respeto la historieta norteamericana.

-¿Y qué se puede hacer? El Tony o la Skorpio, casi ni se venden…

- Acá no ha habido cambios y no porque no haya dibujantes con talento, gente joven nueva que podría dar mucho. Sino porque el editor se mantiene en una línea muy pasada de moda que hace que se venda y lo que busca es un negocio. No tiene interés en promover nuevas generaciones de dibujantes. Argentina después de futbolistas lo que más exporta son historietistas.




Está enojado, no le importa nada. No le importa que Miller diga de él que es uno de sus mentores. Nada le saca esa bronca de ver esa invasión en los kioscos, en las mentes. Compra el Clarín, saluda y se va a la panadería a comprar una docena de facturas. Desayuna leyendo las noticias. Luego sube al estudio y se pone como siempre a dibujar.

 

 

Fuente: http://www.alberto-breccia.net/entrevista-per-comic-nacional/

https://www.youtube.com/watch?v=tOGWIVv0Gc0&t=390s