martes, 18 de febrero de 2025

El Vito Nervio de "Chaupinela"

 Por Pavla Ochoa

Está ansioso de volver a trabajar con su viejo amigo de aventuras. A quien se le cruza, les dice; “Wadel es el primer guionista profesional ciento por ciento. Un hombre responsable que se toma muy en serio su trabajo y que está muy olvidado”.

La idea de volver a dibujar a Vito Nervio después de 14 años, lo invita a regresar gráficamente a una forma de hacer historieta. Un territorio que hace mucho no habita.

Cuando va de visita a la casa de Almagro, a pocas cuadras de Plaza Once y Boedo, lo primero que ve en la cueva de su viejo amigo, es una biblioteca que ocupa toda una pared, con miles de libros, revistas y recortes periodísticos.  Sabe que ese material de archivo, le despierta la imaginación creativa. Pero, no puede callarse al ver en otro muro, los cuadros de José Luis Salinas y Emilio Cortinas, con la firma de ambos:

-¿Para cuándo pones algo mío ahí?  - y comienza una carcajeada infinita, llena de amistad.

Al rato, comienzan a cranear la nueva peripecia. Se sorprende cuando Leonardo le dice:

-Está vez, Vito, va a ser más viejo…casi como nosotros…

-¿Te parece?

-Viejos, pero no obsoletos. Ahora a los historietistas se le han subido los humos a la cabeza. A toda costa pretenden considerar la historieta un arte. Para mí se trata de un simple entretenimiento.

-En nuestros tiempos, por suerte, no éramos vedettes. Éramos laburantes, que hacíamos un trabajo muy oscuro, sin transcender. Ahora no sé porque misterio, se ha convertido en algo que nos reportean por lo que hacemos.



Se ríen del intercambio de ideas. Pero vuelven a lo suyo. Para Alberto es un desafío volver a Vito.  Es volver a la línea clásica de su dibujo. Piensa que, si alguna vez le sacó el jopo y le brindó otras


características al personaje, ahora lo va a tener que hacer como un abuelo canoso que ahora dirige una Academia de Criminología y que tiene una hija; María de Los Ángeles y un nieto de 10 años; Cacho. Es evidente que el tiempo ha pasado para el detective como para ellos mismos.




Al tomar apuntes de la aventura, se da cuenta que Leonardo está usando una estructura argumentativa que ya hicieron en el pasado. No importa. Siente que la nostalgia está hecha historieta. Pero que lo importante es que vuelve a ser camarada con ese tipo con el que compartió muchos años de laburo, codo a codo. Tiempos de mishiadura, de pelearle a la vida.




Ahí están, haciendo nuevas aventuras para la nueva revista “Chaupinela”. No los convence que los originales van a tener la instancia de guía de color, pero ya vivieron esa angustia con la publicación de Vito Nervio de la Editorial Esquiú- Difusión. En las cinco aventuras republicadas, los cuadritos eran extremadamente pequeños, el dibujo desaparecía como manchas en el colorido de la editorial católica.  En esos años, había que hacer todo para pucherear. Y ahora, es la misma milonga de siempre. Solo que el tiempo pasó velozmente para ambos. Pero otra vez les toca hacer respirar a Vito, que como ellos, sigue  pa' adelante. Siempre pa' adelante

 

 


viernes, 14 de febrero de 2025

Breves preguntas y respuestas con Carlos Nine

 Por Pavla Ochoa

 El primer intento de realizarle una entrevista a Carlos Nine sobre Alberto Breccia fue en abril de 2013. Ese día me fui a “El Cuchitril Del Surrealista Realista”, a uno de los encuentros que organizó la ADA - Asociación de Dibujantes de Argentina, para hablar de “Días de HUMOR”.

En esa ocasión Carlos iba a estar acompañado de Luis Scafati, para hablar de la revista HUMOR. Luego de la charla, me acerque para preguntarle si podía hacerle una entrevista y me respondió que había quedado muy cansado, que era mejor mandarle un mail con las preguntas. Me anotó su dirección de mail y quedamos en contacto.




Luego de mandarle las preguntas vía online , muy cordialmente y amablemente, Carlos me respondió; “Hola Pavla; Te explico.  hace poco hice dos reportes sobre Breccia, uno para Francia, otro para Sudamérica, varias de tus inquietudes esta contestadas en esos reportes. Te propongo, ya que padezco de una desesperante falta de tiempo, enviártelos para utilizar lo que te sirva y si queda alguna cosa suelta me lo preguntas por mail.  Te reitero, tengo muy poco tiempo. Aquí te mando el de Francia”.

Leí atentamente las dos entrevistas que me envió y luego le mandé solo tres preguntas, nomás, que me daba curiosidad saber. Ahora que las leo nuevamente, parecen sonseras, me hubiera gustado hacerle otras preguntas, pero es lo que salió.

Luego nos vimos en la Biblioteca Nacional, el 4 de septiembre de 2015, cuando junto a Lito Fernandez, Carlos Casalla y Sonia Olmo y Gianni Dalfiume, entregaban los certificados a los ganadores del V Concurso Nacional de Historietas; Alberto Breccia-2014”, de las que habían sido el jurado. Después de esa tarde, no lo volví a ver. 

 


El 16 de junio de 2016, nos enterábamos por Juan Sasturain la triste noticia de su fallecimiento ; "Me avisó Alicia Nine hace un rato que Carlos murió hoy después del mediodía".

De casualidad, volví a husmear mi viejo mail de HOTMAIL y encontré esas tres preguntas que le hice en ese mail que respondió el 4 de julio de 2013. Las comparto porque refleja ese trato de vecinos y amigos que sostuvieron Alberto Breccia y Carlos Nine:

 

-En la entrevista realizada por Jorge Boccanera en el libro “Entrelineas 2” remarcó la amistad entre Oski y Breccia, los define como dos tipos duros ¿Le toco sufrir en carne propia ese código alguna vez?

 No, ellos eran así, era su naturaleza.  A Oski lo pude ver, pero jamás pude hablar con él, todo lo que sé sobre carácter me fue relatado por una de sus mujeres, varios de sus amigos, y sobre todo por Alberto, con el que fueron grandes compinches de aventuras y borracheras memorables.  Con Breccia si tuve un tipo de vínculo muy estrecho porque yo lo veía como una especie de padre para mí.  Compartía totalmente su código, yo también soy bastante duro.

-Compartían con Breccia un género musical como el tango entre sus preferencias ¿Coincidían en algún autor o canción en particular?

 Fuimos con nuestras respectivas mujeres a ver varios espectáculos de tango, y recuerdo especialmente a Salgan y D´Elío, y a Virgilio Espósito cantando sus propios y temas mientras se acompañaba al piano.  Compartía con Alberto su gusto por la década del 40, aunque yo por ser coleccionista pongo más mis preferencias en la década que va del 20 al 30. 





-¿Analizaron la idea de trabajar juntos?

 No, nunca.  Discutíamos sobre estéticas diversas en el campo de la historieta, también sobre pintura, pero cada uno haciendo lo suyo.